El lunes os comenté algunas de las
declaraciones que había hecho
Carine Roitfeld -directora de la edición francesa de la revista Vogue- durante una
entrevista para el último número de
Acne Paper. Muy interesante, aunque merece la pena completarla con el
seguimiento que le hizo CNN durante las pasadas Semanas de la Moda de NY y París, en la que hablaba de su trabajo, entrábamos en
su casa**, y también desvelaba
por qué no se ve como futura directora de Vogue USA, entre otras cosas.
Pues hoy toca hablar de
la entrevista que le ha hecho
Jonathan Tisch a
Anna Wintour -directora de la edición estadounidense de la revista Vogue-, con "cameo" de
PETA incluido, y que
The Cut (el blog de moda de la revista
New York), ha ido "retrasmitiendo" (era una entrevista con público) vía
twitter y ha resumido en
un post.

Del resumen que hace The Cut de las respuestas que ha dado Anna Wintour (ojalá cuelguen la entrevista entera en la Web) se puede deducir que le gusta su trabajo como directora de Vogue -
"Creo que tengo el mejor trabajo del todo el mundo"-, y que no tiene planeado a corto plazo (vive día a día) dejar su puesto. Claro que la última palabra sobre esto no la tiene ella, pero parece que podemos descartar una posible dimisión voluntaria.
Respecto a cómo la crisis ha afectado a su trabajo en Vogue,
reconoce que debería haberse fijado más en los precios de las prendas que saca en su revista, y que ahora pregunta el precio de cada una de las cosas que acabarán publicando, procurando apoyar a jóvenes diseñadores cuyas creaciones son más
price-friendly (todo un eufemismo) como Alexander Wang y Proenza Schouler. "
Pero, al mismo tiempo, somos quiénes somos...",
la Biblia de la Moda, se entiende,
Vogue representa a la industria de la moda y tienen que mostrar lo mejor de esa industria.
Da su opinión (más que favorable) sobre Michelle Obama; se confiesa confundida porque cree que en este momento "
hay casi demasiada información sobre moda" ¿¡!?; afirma que contrata a la gente por instinto, buscando personas que vayan a estar en desacuerdo con ella (
puede jurarlo);
le encanta el hecho de que desde hace cinco años la gente pueda vestir bien sin gastar mucho dinero, gracias a proyectos como los de H&M y Target de contar con diseñadores estrella (alucinante); afirma que nunca se habla de números en la revista y que nunca hay presión sobre este tema por parte de Condé Nast (que pregunte a los antiguos periodistas de
Domino y
House&Garden);
promete que la portada del próximo número es para una modelo (aunque ya
explicó hace unos días que las modelos ya no son celebrities por sí mismas, así que ya no venden tan bien como lo hacen las actrices. Que para no atender a los números..., menuda afirmación); y finalmente dice que
su portada favorita de Vogue es su primera portada (foto), la de Michaela Berçu con una camiseta de alta costura de Christian Lacroix y unos vaqueros de Guess.
Ah! Y
Vogue.com empezará en un año (tras unos meses aumentando y mejorando sus contenidos) a
volar sola. La verdad que eso hay que reconocérselo, de todas las Web de Vogue (salvo por los editoriales de Meisel en
Vogue Italia), la edición estadounidense es la mejor de lejos. Ya podrían tomar ejemplo por estos lares.
UPDATE:
La portada del próximo número de Vogue USA es para Cameron Díaz,
pero habrá pronto un número con modelo en la portada.
** Fashionologie sacó la mayoría de las fotos de la casa de
New Paris Interiors (el link os lleva al libro colgado en Internet), de
Taschen. Ampliad las páginas con el ratón si queréis leerlo bien. En el libro se pueden ver las casas de más gente relacionada con el mundo de la moda: como los Condes de Ornano, dueños de Sisley, la de Christian Louboutin, la de Rick Owens, y obviamente la de
Carine Roitfeld y Christian Restoin, su pareja y padre de sus célebres hijos, (páginas 242 a 249).
Comedor de la casa que Carine Roitfeld tiene en París.A todo esto,
The Selby, se ha colado recientemente en
la casa de su hija,
Julia Restoin Roitfeld, que comparte con sus padres los mismos gustos en decoración. Lo mejor: que podéis ver qué cremas usa.
Algunos de los productos de belleza que Julia Restoin Roitfeld tiene en el baño de su apartamento en Nueva York.