domingo, 24 de junio de 2012

La importancia de llamarse Yves Saint Laurent


No acabo de entender muy bien el revuelo que se ha organizado en Twitter y en la blogosfera a raíz de la decisión de la firma de moda Yves Saint Laurent de cambiar su nombre comercial por Saint Laurent Paris

Esta decisión -idea, parece ser, del nuevo director creativo de la casa-, se hará efectiva a partir de la próxima primavera, en 2013, cuando se presente la primera colección de Hedi Slimane para, entonces ya, Saint Laurent Paris. Aunque en la cuenta oficial de Twitter de, todavía, Yves Saint Laurent (@YSL) ya se hacen guiños al cambio.

WWD publicó el pasado viernes un artículo aclarando éste y los otros cambios que Slimane ha traído a la icónica casa francesa. Ahora ya sabemos que Saint Laurent Paris será el nombre utilizado para la firma comercial, mientras que el nombre de Yves Saint Laurent seguirá en uso para cuestiones y actividades de la casa más institucionales y que el logo (en origen pensado sólo para la firma de Alta   Costura, Yves Saint Laurent Couture), no se tocará. 

Original del monograma que diseñó Cassandre (creador también del logo de Dior: CD) en 1961 para la casa de Alta Costura de Yves Saint Laurent, Yves Saint Laurent Couture, tal y como estaba en el piso de París en el que vivía el diseñador. No formó parte de ninguno de los lotes de la famosa subasta.  Foto de Pascal Chevallier, vía Vanity Fair.com

También sabemos que probablemente Slimane fotografiará él mismo las campañas publicitarias de Saint Laurent Paris; y se dice que está trabajando en un nuevo concepto de tienda para la casa.

Y sabemos que Pierre Bergé está feliz con todos estos cambios. Feliz con la marcha de Pilati y recordando lo feliz que fue con la marcha de Ford. Feliz con que sea Hedi Slimane el director creativo de la firma que en parte fue la suya. Feliz con que Slimane diseñe las colecciones para Saint Laurent Paris desde Los Ángeles en vez desde París. Sobre esto último afirma Bergé que si un diseñador ha de captar (ahora) y sintonizar con su época y con la calle, mejor que se fije en la Avenida Melrose (Los Ángeles) que en la Avenida Montaigne (París).Que los estadounidenses sintonizan mejor con los estilos de vida actuales, mientras que los franceses siguen subyugados a un sistema (del mundo de la moda) demodé basado en la Alta Costura y el mito del chic parisino. Y que si Slimane vive en Los Ángeles, debería poder diseñar en la ciudad que ama. 


En realidad, es curioso la cantidad de cosas que sabemos tras el último artículo de WWD sobre este asunto y lo poco que sabemos, en realidad, de Saint Laurent Paris y lo que Hedi Slimane tiene en mente para ella. La primera cita para saber un poquito más está prevista para el próximo jueves 28 de junio. Una pena que otra de las sorpresas del nuevo director creativo sea que su primera colección -una "precolección" para hombre y mujer- se presente en exclusiva ante algunos clientes (muy Tom Ford todo esto, ¿no?).


¿Podrán nuestros nervios soportar tanto cambio en la mítica maison y tan poca información sobre esos cambios? Podrán. Incluso lo deseamos. Disfrutamos con la expectación, los nervios, los deseos de que acierte, de que se equivoque, de que triunfe, de que nos deje fríos, de que haya dos críticas contrarias en el New York Times, una a favor y otra en contra, de que sea un fracaso comercial, de que hay listas de espera para los bolsos y zapatos...No tendríamos tantas ganas de que llegue el día 28 si supiéramos quiénes son esas modelos con las que ha firmado contratos de exclusividad para ese desfile al que no estamos invitados...Reconozcámoslo. 


Tiene razón Bergé. Tiene razón en apoyar tan vehementemente a quien él quiera. Y en no apoyar a quien no le guste. Tiene razón cuando dice que el diseñador debe diseñar donde quiera, si para Pinault no hay problema, ¿por qué tendría que ser un problema para los demás? Tiene razón en tomárselo como algo personal. Tal y como se lo han tomado muchos de los que han cuestionado los cambios decididos por Hedi Slimane con el apoyo, no lo olvidemos, del Grupo PPR propietario de Yves Saint Laurent, Saint Laurent Paris e YSL.


Igual es eso es lo que ha pasado, que nos lo hemos tomado como algo personal, que nos molesta que cambien el mito, el icono, la marca. Igual por eso ha gustado tan poco en la red el cambio de nombre comercial. Nos parece una osadía que alguien que todavía no ha demostrado si merece ser considerado un director creativo digno de la casa, el heredero de Yves Saint Laurent, se atreva a cambiar Yves Saint Laurent.

Razones objetivas para el cambio puede haber varias. Estoy de acuerdo con Eugenia de la Torriente en que probablemente se trate de reivindicar al Saint Laurent de 1966, cuando Yves Saint Laurent y Pierre Bergé tras triunfar en la Alta Costura, con Yves Saint Laurent Couture, se lanzaron al prêt-à-porter y crearon Saint Laurent Rive Gauche.

Si es así, lo que se estaría planteando podría ser no tanto cambiar Yves Saint Laurent, como hacer borrón y cuenta nueva con los que siguieron a Yves Saint Laurent en su puesto: Alber Elbaz, Tom Ford y Stefano Pilati. Y en la evolución inevitable de la firma, tomar el relevo directamente del diseñador que dio nombre a la firma. Bueno, apellido. Pero sin equipararse a él. Yves Saint Laurent ya no hace Alta Costura y Saint Laurent Rive Gauche es la obra y mérito del maestro. 

Al final, ¿cuánto importa que la casa de modas francesa se llame Saint Laurent, Saint Laurent Paris o Yves Saint Laurent? Mucho, si aquellos a los que nos importa somos blogueros, twitteros, periodistas  y fans del diseñador y/o la firma dispuestos a crear un debate en la red sobre una decisión ya tomada, y acrecentar así la expectación ante la primera colección de Slimane. Y con la expectación, los nervios,  las ganas de saber, las críticas, la indignación, y la publicidad.

Anuncio del perfume Paris de Yves Saint Laurent, en el que la Torre Eiffel es, como en otros muchos anuncios de marcas francesas, protagonista y símbolo de la ciudad de París, capital oficial de lujo y del amor. El vestido que lleva la modelo (un vestido de tubo de terciopelo negro con un gran lazo de satén rosa) fue diseñado por Yves Saint Laurent ex profeso para el anuncio, que se rodó en 1983. 

El nombre de Saint Laurent con o sin Yves, con o sin París, no deja lugar a la duda para alguien que sepa de moda. Quien sabe quién y qué es Saint Laurent, sabe quién era Yves. Y sabe que, aunque no siempre diseñaba ni vivía en París, su casa de modas tenía su sede y talleres en la Ciudad de la Luz, entonces única capital de la moda, ahora ya no. Y de entre quienes no sabían esto ya, igual alguno lo haya aprendido.

7 comentarios:

Maika Perez dijo...

Tan solo es un nombre comercial, no pasará nada con el cambio

Zsa Zsa Zsú dijo...

¡Renovarse o morir! Yo también creo que hay que lanzarse a los cambios, son refrescantes.

www.zsazsazsu.es

Monika Sanchez dijo...

Pues yo creo que mientras la calidad sea la misma el nombre no importa en absoluto.

Te sigo desde ya guapisima y te dejo mi enlace por si quieres conocerme :)

www.guapaalinstante.blogspot.com

Mrs. de Winter dijo...

Maika, estoy de acuerdo contigo, por eso no entiendo el revuelo...

Zsa Zsa Zsú, también es verdad, aunque creo que este cambio es más campaña de imagen que otra cosa.

Monika, totalmente de acuerdo. Ahora me paso por tu blog! Gracias por seguir Me gusta la moda!!


Feliz miércoles a todas!

Patri dijo...

En cierto sentido sí, Mrs. de Winter, hay cosas que "deben" envejecer tal cual su creador ideó, llamó o pensó, que tu post es para desgranar, SÍ, es cierto que tienes mucha razón en lo que dices, pero ... por un momento aisla de todo.

¿qué pasaría si Mrs. de Winter cambiara su nombre, al margen de que evidentente seguirías siendo la misma, pero el puntito de Nostalgia o de así ha sido siempre es lo que creo que ha pasado con el revuelo.

FELIZ MUY FELIZ DE TU VUELTA!

revistas de moda dijo...

Todas las marcas han tenido un cambio y marcas como esta, solo tienen efectos positivos!

Mrs. de Winter dijo...

Patri!, y la veces que he pensado en cambiarlo! jajaja En cuanto al post, entiendo tu punto de vista, pero ni Balenciaga es ya el Balenciaga original, ni Dior es el Dior que fue, ni YSL tampoco. Y si ya no es lo mismo, por qué no cambiar el nombre también?
Muy feliz de reencontrarte, un besazo!

Revistas de moda, estoy de acuerdo contigo.