Y tras la
primera y la
segunda parte de la alfombra roja de los Oscar, la tercera. Ya sabéis, haced
click en las fotos para verlas más grandes.
Amy Adams volvió a elegir un vestido de Carolina Herrera en un tono oscuro. La verdad es que el color guinda le sentaba muchísimo mejor que
el marrón de su primera nominación al Oscar, pero más allá del color, el vestido no me emociona nada.

Tampoco creo que el peinado le favorezca demasiado. Eso sí, el collar del siglo XIX de Fred Leighton es otro cantar. Espectacular. Aunque entre el color del vestido y el collar tutti frutti me recuerda algo a Keira Knightley el año que
estuvo nominada. Una versión mejorada y más adecuada para la edad de ambas, pero sin deslumbrar. Pese al collar.

La otra gran protagonista gracias a su joyas fue
Angelina Jolie. Los pendientes y el anillo de Lorrain Schwartz son preciosos. Y consiguen que un sencillo vestido negro con escote corazón (de Elie Saab) que hubiera parecido poco, aunque lo acompañara con diamantes, para un posible agradecimiento por el Oscar a actriz protagonista, sea uno de los mejores estilismos de la noche del domingo.

También eligió un vestido negro la mujer más guapa de la noche:
Robin Wright Penn. Muy sencilla como siempre, con un traje de Monique L´huiller con la espalda al aire, pero con un resultado muchísimo más elegante y sexy que otras de las actrices que apostaron por la sencillez
como Jennifer Aniston. Claro que a mí esta mujer me gusta siempre.

No fueron las únicas que eligieron el que se supone es el color menos aconsejado para esta noche.
Sharon Stone,
Madonna y
Victoria Beckham hicieron lo mismo, y salieron airosas. Aunque yo me quedo con Sharon Stone, tanto por el vestido, como por cómo le queda. No entro a discutir los estragos de la cirugía estética.
Kate Winslet fue para mí la decepción de la noche. Sí, su vestido de Yves Saint Laurent es elegante, pero no es espectacular, y le pone años encima. Me puedo imaginar perfectamente a Catherine Deneuve con él. ¡Parece una coraza! Si además le sumas ese color de tinte, el peinado "esculpido", y que el azul triston del traje no le favorece, tienes un una oportunidad echada por la borda de haber sido también ganadora en la alfombra roja.

Sigo con las chicas Christian Dior Haute Couture . ¡Pobre Sarah Jessica Parker! Cuando una más estilosa no lleva
el mismo traje, le ponen a otra más guapa uno parecido. Me quedo con la versión de
Marion Cotillard. El collar es de Chopard.

Y no sólo por el vestido, también por escote de
Sarah Jessica Parker. Porque ese rollo
escote de época con tanto tul pastel a la vez, no lo veo. ¿La visteis en la tele? Tuvo que estar incómoda, como mínimo, toda la noche. Las transparencias de la francesa, no sólo parecen más fáciles de llevar, además resultan mucho más sexies. Me gusta mucho más de castaña que de rubia, ¿a vosotros?

Otra de mis favoritas de la noche fue
Meryl Streep. El vestido gris que Alberta Ferreti le hizo a medida, las joyas de Fred Leighton, clásicas y discretas, y el bolso de Salvatore Ferragamo fueron una de las elecciones más acertadas para esta actriz, que es un crack en nominaciones y actuaciones, pero que en la alfombra roja, en general, deja bastante que desear. El traje le sentaba genial, le favorecía, y era adecuado para su tipo y para su edad. Perfecta también. Quizá el tono era algo apagado, pero estaba muy guapa.
Evan Rachel Wood, otra antigua seudo-gótica como Angelina, combinó su blanca palidez con un vestido muy clásico en color
nude de Elie Saab. Quién hubiera dicho hace años que una de estas dos se vestiría tan clásica y de Elie Saab. A mí me gustó mucho, a pesar de parecer que tiene 10 años más de los que realmente tiene, pero fue de las más elegantes. Y el traje parece que se lo hubieran cosido puesto.

El color
nude no es la mejor opción para ser la más deslumbrante. Para mí, aunque esté de moda, es un color mucho más difícil que el verde o el amarillo. Pero hubo más actrices que lo eligieron y acertaron. Una de ellas fue la japones
Kimiko Yo, actriz de Departures (ganadora del Oscar a la película en lengua no inglesa). Muy clásica también, pero muy elegante. Aunque el peinado no parece que pegue mucho con el vestido.

Y termino con los malvas.
Natalie Portman, guapísima como siempre, fue otra de mis decepciones. Ni el vestido de Rodarte, ni el bolso me gustan. El color le sienta bien, pero no me emocionó nada. No la vi ni tan chic, ni tan elegante como otras veces, incluso me parece cursilona, y algo choni. Ojo a las uñas oscuras (Robin Wright Penn, Reese Witherspoon, Natalie Portman), ¡vuelven!

También estaba muy favorecida
Alicia Keys con este color, pero su Armani Privé tampoco me convenció. Sobre todo por la falda, que le quedaba fatal. Suerte que entre el color, el peinado, el maquillaje (el foco traidor no le hace justicia) y los pendientes de Fred Leighton salvan el resultado, porque esa falda...
Y a pesar de que les favorece a ambas el color, ¿no las veis (ya me perdonarán los fans de las cuatro) un poco
Jessica Alba-Eva Longoria?
Fotos:
Style.com,
People,
Jamd y
Just Jared.