¿Pensabais que los metrosexuales son una especie de reciente aparición? Gran error, hace tiempo que existen, como mínimo desde el
año 1837. Aunque sospecho que en realidad los había desde mucho antes. Mucho antes.
El caso es que como a veces alguno de vosotros me ha dicho que hablo poco de moda masculina, que se lleva lo
vintage y que hoy es el día del libro, pues aprovecho y os recomiendo la lectura de un
pequeño hallazgo: “
El hombre fino. Al gusto del día, Manual completo de urbanidad, cortesía y buen tono. Con las reglas, aplicaciones y ejemplos del Arte de presentarse y conducirse en toda clase de reuniones, visitas, etc.; en él se enseña la etiqueta y ceremonial que la sensatez y la costumbre han establecido; con la Guía del tocador y un tratado del Arte cisoria”. Casi nada.

Al parecer,
todo el que fuera o pretendiera ser un caballero debía atendender a lo escrito en este librito, que no es poco: normas de comportamiento y vestido para estar en casa, para el trato entre iguales, para el trato con superiores, con inferiores (el servicio y la casera, fundamentalmente), normas de comportamiento para cuando uno va a la casa de algún artista (si es autor de teatro y su obra está en cartel, pedirle entradas gratis es vulgar.); normas de comportamiento en el teatro, una tertulia, un baile (prohibido bailar con tu mujer, o sólo con tu mujer, hay que sacar a bailar a las demás damas; y si te dicen que no, no insistir, resulta vulgar.), en una boda (saber negociar la dote de tu futura mujer es algo básico), en la mesa, cuando hay visitas, cuando uno va de viaje, y normas para seguir la moda.
No tiene desperdicio, ni siquiera para el hombre del siglo XXI.En cuanto a la moda, debéis saber que ya en el siglo XIX era "
la más inconstante de las fingidas divinidades, pero la que más adoradores tiene. Tan grande es su poder, dice un proverbio, que el hombre sabio es el primero en seguir la moda, y el último en dejarla. Hace un siglo que se quedajan todos de la inconstancia de la moda, hace dos que existía la mism queja, y en venidero seguirá sin duda ninguna." Y nosotros que nos pensábamos tan modernos.
Añade la introducción de la segunda parte del facsímil dedicada a la moda: "
El hombre jucioso sigue la moda sin afectación, procura que se advierta mas bien en su modo de vestir un buen gusto, que lo que se llama última moda" ¿Os suena, no? Pues más os va a sonar esta recomendación: "
Sígase pues la moda, pero como quién sabe sacrificarla cuando no conviene". Claro que entonces se distinguía ya entre los que podían crear tendencia y los que por pretenderlo sin éxito acababan por hacer el ridículo.
No sigo la moda masculina muy de cerca, pero según el GQ estudounidense
las tendencias de esta temporada son estas:

No están mal, aunque sean sólo tres. Parece que el traje y las prendas de sastrería son un básico esta primavera. Aunque lo de llevarlo con chaleco para los "¿lagartos de salón?" no acabo de verlo. Bueno, si es un lagarto vetusto...pero para no quedar hecho un yayo hay que saber
cómo llevarlo. La opción del chico de la foto no está mal, pero el traje completo...
Claro, que en todas la épocas una parte fundamental del estilismo de todo cabellero que se precie es "
ir siempre vestido con aseo, que vuestra ropa blanca pruebe el cuidado que tenéis con vosotros mismos, que el cepillo corra frecuentemente por vuestro sombrero y frac, y que nada en fin demuestre negligencia o desidia".
La regla de la higiene, como la de adaptar las modas a edades y tipos es, tanto para los chicos como para las chicas, básica. Y lo de la higiene debería ser además obligatorio, sobre todo en verano.
¿El resto? Lo típico:
nudos de corbata, cómo peinarse (muy curiosa la parte dedicada al gorro de dormir y cómo fijar el peinado por la noche), ungüentos y potingues para el aseo, el imprescindible cuidado de las manos, apuntes sobre las tendencias del momento y cómo lucir los objetos de capricho, esto es, el paraguas, el bastón, la fusta, los anteojos, y el reloj, (
"Un hombre de gusto se guarda muy bien de ostentar su relox". Del reloj y de todo, en mi opinión.). Y en cuanto a los anillos, sortijas y alfileres, mejor si son sencillos, "
dejad los diamantes á las mugeres" ;)
No parece complicado seguir la moda y ser un caballero al mismo tiempo, es cierto que algunos consejos (sobre todo los del trato con los demás) debieran ser revisados pero,
al final, todo se reduce a higiene, tendencias, educación y algo de sentido común. Igual que ahora.