jueves, 10 de agosto de 2006

Hillary Swank insolente

Sigo con Hillary Swank, y no ha sido intencionado. Las cosas, que vienen así.
¿Recordáis este anuncio?
¿Lo fea que sale HS como imagen de Insolence, el nuevo perfume de Guerlain?


Pues el anuncio para la tele mejora y mucho.

Curiosamente, la ganadora de dos Oscars ni parece rubia, ni Barbie, ni photoshopeada, ni se da un aire con Jessica Simpson, como sí le ocurre en la foto de arriba. No es para morirse, el anuncio, pero después del susto...

miércoles, 9 de agosto de 2006

Actrices modelos y modelos actrices

Mientras las tops llevan años midiendo parte de su éxito profesional por el número de portadas en revistas y las campañas publicitarias realizadas, con las actrices podría decirse casi lo mismo. Es sólo una parte del curriculum, pero una parte importante. Sobre todo cuando detrás de una portada hay una entrevista sobre su última película estrenada y alguna preguntilla, puenteando a la prensa rosa, sobre su vida privada. Las fans no pueden resistirse, y las revistas se venden bien.

Pero ésta no és la única incursión de las actrices en el mundo de la moda, además de portadas y anuncios, las casas de moda se las disputan en la alfombra roja, desfilan para algún diseñador amigo, son fieles a una marca en todas sus apariciones públicas, ayudan a popularizar el complemento indispensable de la temporada. Algunas van más allá y, como Mischa Barton, se embarcan en viaje promocional de moda australiana, o, como Scarlett Johansson, se atreven a diseñar.

Tampoco las modelos, aunque en menor medida, se resisten a matar el gusanillo de actuar en alguna peli. Hemos visto a Claudia Schiffer, a Cindy Crawford, a Ambert Valletta, y Shaloom Harlow en más de una. Algunas, como Diane Kruger, incluso han conseguido una transición exitosa de su trabajo como modelo a su trabajo como actriz. En España, Inés Sastre es el ejemplo a seguir, supongo. También Laura Ponte y Esther Cañadas han hecho sus pinitos como actrices.

La última en dar el salto ha sido la top Liya Kebede. Su primer trabajo en el cine es una micro aparición, nada memorable más allá de su indiscutible belleza, en El Señor de la Guerra, y ha debido gustarle la experiencia porque ya tiene en posproducción otra peli.

A veces, modelos y actrices, incluso se unen en un proyecto común, y no hablo ni de una campaña publicitaria, ni de una película, sino del último proyecto ideado por Marc Jacobs y Robert Duffy. Un proyecto benéfico, como no podía ser de otra manera, con el que pretenden recaudar fondos para el equipo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York que estudia el cáncer de piel. Con ese fin, se van a poner a la venta camisetas, y Julianne Moore, Dita Von Teese, Selma Blair, Naomi Campbell, Christy Turlington y Carolyn Murphy posarán desnudas para el fotógrafo Brian Bowen Smith. La que parece no decidirse es Hillary Swank, última chica Guerlain. Aunque todavía cuentan con ella.

martes, 8 de agosto de 2006

¿Dónde para Roland Mouret?

Después de el diseñador Roland Mouret anunciara el abandono de la firma que lleva su nombre como diseñador, por discrepancias con los directivos, todos andábamos buscándole una nueva casa de modas desde la que nos siguiera deleitando con sus creaciones. Se estuvo rumoreando que podría ser el (necesario) sustituto de Phoebe Philo en Chloé, pero nada de eso.

Por lo visto, y aunque no hay ningún acuerdo firmado, Mouret ha estado reuniéndose con Simon Fuller, dueño de 19 Entertaiment Ltd., con el que podría empezar de nuevo como diseñador en las pasarelas. De todas formas, no lo podemos dar por seguro y tendremos que esperar hasta el 5 de septiembre, fecha en la que ha convocado una rueda de prensa, para saber cuál es la sorpresa que nos guarda el diseñador nacido en Francia.

Mientras, los amantes de la danza moderna sí podrán disfrutar del trabajo de Mouret, que todo este tiempo, desde que presentó su última colección en Nueva York, lo ha dedicado ha diseñar el vesturio de dos de la coreografías de la Rambert Dance Company. Con Transit y Verge, la Compañía británica quiere celebrar su 80 aniversario y para ello han decidido contar también con el diseñador.

No hay fotos todavía de esta interesante colaboración, pero todos parecen satisfechos. Sin duda es un gran logro para Mouret, que ha conseguido dar el salto de la alfombra roja a los escenarios. Una de los sueños de muchos diseñadores.

lunes, 7 de agosto de 2006

Vogue Covers

Estas son las portadas del British Vogue (izquierda) y del Vogue USA (derecha) para el próximo septiembre.
Ninguna de las dos van a van a pasar a la historia como las mejores portadas de esas revistas, pero están llamando la atención por otras razones.
Todo un record, en un momento en que no ver a Moss por todas partes es casi misión imposible.
La última de Anna Wintour va más allá de la fijación que tiene últimamente por las actrices como portada de su revista.
Esta vez le toca a Kirsten Dunst caracterizada.
En realidad, es una portada dedicada a una película, Marie Antoinette.
Y no se ha andado con sutilezas.
Ni Carine Roitfeld, que ha apoyado de manera incondicional la última peli de Sofia Coppola, llegó a tanto.
No ha gustado mucho a otras fashion blogger, ni les gusta el rosa, ni que no haya respetado los gustos de la reina decapitada, que, al parecer, era el azul.
A mí como portada no me mata, pero si vas a sacar a la María Antonieta fashion y del exceso, mejor en rosa.
Todo rosa como las tartas que tanto le gustaban y como los créditos de la peli, sólo falta el toque punk ;)

sábado, 5 de agosto de 2006

Nuevas princesas de las tendencias. Última parte.

Han sido pocas las ocasiones en las que hemos podido ver a Charlotte Casiraghi vestida de gala.
En varias de ellas ha cofiando en Chanel (todos los vestidos de abajo menos el turquesa) y sólo en el Baile de la Rosa, su primer baile de la Rosa, llevó Alta Costura de Chanel. Lo que más se le criticó en aquella noche es que llevara una coleta mal hecha, quizá "de peluquería" hubiera estado disfrazada de mujer de 30 años, así que, aunque no me emocionen los "bollos" me quedo con la coleta.
De las otras, salvo ponerse edad con vestidos como el del primer plano arriba a la derecha (siento no tener foto de cuerpo entero), no le echo en cara nada.
Me gustó que con el vestido turquesa cambiara su melena y sus tacones, con los que acudió al cocktel, y se recogiera el pelo y pusiera chanclas para la fiesta final por el pueblo, y con el pueblo de Mónaco (de eso se trataba, no de un acto de palacio).
Aunque, cuando más me ha gustado ha sido con el Chanel (que llevó igual que en la pasarela) de prêt-a-porter con el que acudió al concierto en la Ópera de Mónaco, foto de la izquierda arriba.
Es cierto que todavía no tiene un estilo definido de día, y tampoco de noche. Todavía es joven, tiene tiempo de sobra par ir definiéndolo, como hizo su madre. De momento, ya ha mostrado su predilección por los trajes de noche blancos (foto de la izquierda), algo que comparte con su abuela Grace Kelly. Y poco a poco rejuvenece su estilo.

Todavía son menos las veces que hemos podido ver a Kate Middleton vestida de noche. Si a Charlotte Casiraghi la quieren comparar con su madre, a Kate Middleton le toca demostrar que está a la altura de la difunta madre de su novio Diana de Gales. (No le arriendo la ganancia, la verdad. )
De todas formas, parece que, de momento, ha salido airosa, y gusta mucho. A mí no tanto, no me disgusta, pero no son los vestidos de mi vida. No veo nada espectacular en su estilo que me llame la atención, salvo que es una chica bastante atractiva. Es en los actos formales, todos relacionados con la entronización de su tío y la muerte de su abuelo, donde la hija de Carolina de Mónaco ha fallado más, poniéndose años encima sin necesidad. Salvo que el del sombrerito, que me encantó. Parece que se ha dado cuenta, y este año acudió más juvenil a la misa por el aniversario de la muerte de su abuelo (foto de la derecha).
Tener veinte años y asistir a una misa por la memoria de tu abuelo en una catedral, teniendo que cumplir etiqueta, real y de luto, no son los mejores condicionantes para elegir traje, pero esta vez lo ha conseguido.
También está sin definir todavía su estilo para las situaciones en las que tiene que ir formal pero no de etiqueta, de izquierda a derecha: una recepción con su madre, una boda, y el último Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1. Todas las fotos son de los últimos cuatro o cinco meses. La que más me gusta es la última opción, en la boda se puso años, y en la recepción también, además el pelo...Aunque la ropa me gusta.
También Kate Middleton aparenta más años de los que tiene cuando se arregla.
Claro que tratándose de bodas en las que se exige chaqué a los invitados varones, lo propio es un traje de chaqueta o un vestido. No me gustó nada el de la derecha, la veo muy señorona. El del medio me gustó más.
Sí que me parece acertado llevar la melena suelta con tocado, es lo que le da el toque juvenil.
El gorro de piel sí me gusto, el abrigo (que era largo hasta los pies) no.

¿Tan difícil es encontrar un vestido o un traje para un acto más formal cuando tienes veintipocos?
Parece que sí. Aunque de momento, más difícil veo que alguna de las dos, si no evolucionan en sus estilos, lleguen a marcar nuevas tendencias como desde algunos medios se dice.
Ni Letizia, ni Máxima, ni Mathilde, ni Mary, ni Mette Marit, ni, por suerte, Victoria crean nuevas tendencias. Pueden, junto con otras celebrities o socialities, hacer que se venda más durante 2 meses una chaqueta o un bolso concreto, pero no han creado un estilo que se copie sin parar.
Ni siquiera Diana lo hacía, sólo con su traje de novia lo consiguió. Y eso que era el vestido más feo que jamás tuvo, pero ninguna de las mujeres que compraban el Hola con devoción absoluta llevaban los vaqueros pitillos y por encima del tobillo, ni copiaban su peinado (que eran las dos cosas que la distinguían).
Lo mismo le ocurre a Carolina. Incluso a Grace Kelly, porque, además del bolso Kelly, ¿qué prenda de su guardarropa era diferente a las de las mujeres de su época? Si cada vez que un editorial de moda se habla del estilo de Grace Kelly, en realidad, se limitan a copiar los estilismos de sus pelis con Hitchcock (mezclándolas, además, con los de Tippi Hedren, que eran distintos, como los personajes).
Tampoco lo hacen Kate y Charlotte, y no creo que, de momento, vaya a producirse ese interés fashion que ha despertado el duo Miller-Moss. Sí serán habituales de las listas de las mejor vestidas, y ganarán de vez en cuando la encuesta del Hola sobre la más elegante de la semana.
Sobre todo levantarán pasiones, y conseguirán que las revistas sigan vendiendo muchos ejemplares, pero si su estilo no evoluciona no conseguirán lo que sólo Jacquie Kennedy ha hecho hasta la fecha, siendo, además, "Reina" en una República.
Sólo les deseo que su protagonismo en la crónica social sea por motivos más felices que el de sus antecesoras, con las que ya se las compara.
Claro que las tragedias son las que consiguen engrandecer más los mitos.

Nuevas princesas de las tendencias. Segunda parte.

Como dije, una de las cosas que tienen en común Kate Middleton y Charlotte Casiraghi es que su estilo informal es juvenil y nada tendencioso.
Se puede decir el topicazo de que siguen la moda pero sin atarse a ella y adaptándola a sus gustos, su físico y su edad.
Por otro lado, e intentando responder a la pregunta que planteé sobre si realmente marcan tendencia, sí que es cierto que puede que muchas chicas las toman como modelo, pero también es cierto que precisamente por no ser muy fashionistas, es difícil saber si marcan tendencia realmente, como hizo Sienna Miller con las cadenas de oro largas, o sencillamente van vestidas, al menos cuando se trata del día a día, como la mayoría de la veinteañeras.

Kate Middleton arriba y Charlotte Casiraghi abajo
Basta fijarse en sus estilismos de invierno (fotos de arriba) para darse cuenta que su fondo de armario es el mismo que el de muchas de nosotras. Las prendas protagonistas son vaqueros, camisas, jerséis de punto, minifaldas, botas, zapatillas y bailarinas, echarpes tipo pashmina, americanas entalladas, cazadoras y abrigos a la rodilla, y bolsos de gran capacidad. Consiguiendo incluso ir prácticamente iguales en ocasiones.
Nada, como digo, que sea una novedad dentro del fondo de armario femenino.
Nada que pudiera llamar la atención si de pronto se empezara a llevar más, por una supuesta influencia de ellas, puesto que son, desde hace años, el uniforme habitual de un gran número de chicas y mujeres, entre las que me incluyo.
En cuanto al maquillaje, ninguno, o muy natural, para todos los días.
Y la melena, suelta o recogida en cola de caballo, o como un moño mal hecho con una goma.
Nada en sus estilismos es excepcional, ni siquiera novedoso.
Pero ser atractivas y acertar casi siempre con la ropa que eligen, además de arriesgar poco, hace que el estilo de ambas triunfe entre la mayoría.
Es como la melena que llevaba Letizia Ortiz cuando se anunció su noviazgo con el Príncipe: una media melena decapada y con transparencias ¿Desde hace cuantos años es el peinado que llevan muchísimas mujeres españolas? Entonces, ¿por qué se dijo que las chicas se peinaban como ella? Cuando, en realidad, Letizia no era más que una más de entre las miles que llevaban ese tipo de peinado. El corte de pelo de Meg Ryan, o el de Mia Farrow en "La semilla del diablo", marcaron tendencia, no la media melena corriente y moliente de Letizia. A eso me refiero con marcar o no tendencia.

Si nos ponemos a comparar, me gusta más la ropa de Charlotte Casiraghi que la de Kate Middleton, que en ocasiones es demasiado anodina, y que, al contrario que la monegasca, cuida menos los complementos. Por ejemplo, las gafas de sol cuadradas y algo retro, la pamela, el pañuelo en la cabeza y la gorra (de izquierda a derecha en las fotos de arriba) son los complementos con los que consigue definir su estilismo en cada momento, más chic, más deportivo, en función del toque final que quiere darle.

Complementos y pequeños detalles (como el collar negro de abajo a la izquierda o los pendientes de plástico azul eléctrico), de los que se sirve cuando acude a los desfiles, y cuando sale por la noche, y no sólo a la playa.

También es cierto que el estilo de Carlota es, en ocasiones, más teenager que el de Kate, incluso su aspecto es más aniñado, pero la hija de Carolina cumplió antes de ayer veinte años, mientras que Kate Middleton tiene veinticuatro desde enero y ya trabaja, así que es normal que tanto su aspecto físico, como sus estilismos, muestren algunas diferencias, más allá de los complementos.

To be continued ;)

viernes, 4 de agosto de 2006

Nuevas princesas de las tendencias. Primera parte.

La portada de Kate Moss en el próximo número de Vanity Fair, Style Issue se titula, ha sido lo más destacado del mundo fashion tanto para los blogs de moda, como para la prensa.
No parece llamar tanto la atención, al menos a los fashion bloggers, que Moss sea también la primera en la lista de las mejor vestidas. Supongo que era algo con lo que contábamos. De todas formas, no es el reinado de la unanimidad. Cada lista y cada periodista de moda se rigen por criterios distintos, y no todos coinciden cuando del estilo de la top británica se trata.

A mí me ha llamado más la atención que en esa lista se incluya a Charlotte Casiraghi (foto de la izquierda). No sé en qué puesto está situada, pero parece que poco a poco va haciéndose un hueco como digna sucesora de su abuela, Grace Kelly, y de su madre, Carolina de Mónaco (que no aparece en la lista del VF, aunque sí su marido). La genética le ha ayudado, y mucho, con la belleza, pero tampoco le faltan estilo y gusto, por lo que desde que cumplió los 18 se ha convertido en uno de los objetivos favoritos de los paparazzi. Y eso que no es habitual de la alfombra roja, las fiestas y los actos públicos, el último hace un par de noches, en Mónaco, junto a su madre y Ernesto de Hannover.

La otra chica del momento entre la realeza es Kate Middleton (foto de la derecha), no tan guapa como Carlota, pero mona y muy atractiva. También son contados los eventos a los que ha acudido con su novio, Guillermo de Inglaterra, y la mayoría de ellos han sido de carácter privado. Sin embargo, la que podría ser algún día Reina de Inglaterra no consigue librarse de los fotógrafos, y ya ha captado la atención de los especilistas en moda.

Además del interés que despiertan en la prensa del corazón, y de haber captado la atención del mundo fashion, y de poder presumir de tipazo, tienen en común que ninguna de las dos son princesas en realidad (Carolina de Mónaco y su marido Stefano Casiraghi renunciaron a cualquier tipo de título nobiliario para sus hijos; y Kate Middleton, pese a que parece que cuenta con un presupuesto para ropa, y que tiene ya guardaespaldas, no está nisiquiera comprometida con el príncipe Guillermo), formalismos que no nos impiden hablar, ¡por fin!, de un "estilo principesco" más allá de la cursi de Magdalena de Suecia.

Si este estilo, juvenil, personal, y nada tendencioso en ninguno de los dos casos, se convertirá algún día en un estilo definido y que marque realmente tendencia, está por verse. De momento empiezan a desplazar al resto de las princesas herederas de las casas reinantes -muy correctas en el vestir, pero sorprendentemente provincianas en unas ocasiones, y anodinas en otras- de las páginas de moda. A todas menos a Rania de Jordania, la Reina Fashion por excelencia.

¿Llegará el día en el que tema no sea Kate Moss vs. Sienna Miller?

¿Hablaremos de Charlotte Casiraghi vs. Kate Middleton?

martes, 1 de agosto de 2006

Emblema a subasta

No debo de ser muy mitómana, y desde luego no demasiado fetichista, ni tampoco tan hedonista porque, aunque sí me gustan Audrey Hepburn y de Hubert de Givenchy, y soy aficionada al cine y a la moda en general, jamás pagaría 100.000 euros por este vestido de satén creado por el diseñador francés y que la actriz belga lució en "Desayuno con diamantes".

Los que sí lo sean y cuenten con el dinero suficiente, no tienen más que esperar hasta el 5 de diciembre, día en que Christie´s celebrará su subasta anual de objetos del mundo del cine y del espectáculo, entre los que se encuentran este vestido y los guantes. No es de extrañar, teniendo en cuenta que se trata del vestido negro y los guantes más famosos de la historia del cine junto con los que lució Rita Hayworth en "Gilda".



Sí que iría a verlo a un museo, y no me canso de él cada vez que veo la peli. Ni de él ni del resto del vestuario, todo fabuloso. Pero es un amor platónico. Por el vestido, llevado por Audrey Hepburn mientras desayuna ante el escaparate de Tiffany´s, mientras vuelve a casa con las Ray Ban Wayfarer, mientras le sirve leche al gato. Y sé que, como todos los amores platónicos, de cerca sería distinto. Sería real. Y, a pesar de ser un vestido de Givenchy, fuera de la pantalla, colgado en una percha, perdería la magia.

Porque el mito no se debe sólo al vestido, ni a los guantes. El paradigma de la elegancia, el icono, el símbolo, el mito es Holly Golightly. Holly Golightly y el escaparate, la música, el croissant, el vaso de plástico, las joyas, Nueva York, el taxi, las gafas de sol, la resaca de la noche anterior. Y Audrey Hepburn.



Quizás es que soy demasiado mitómana y fetichista.